La Energía del Mar

Numerosos pasajeros de nuestro crucero han expresado al concluir su excursión haber recibido una sensación de alivio y placer que los reconforta. Pero más allá de las objetividades que nuestro crucero brinda y las subjetividades emergentes del paseo en sí, existen otros factores que hemos investigado y que coadyuvan para generar el bienestar y satisfacción de nuestros paseantes.

El aire marítimo

Los resultados de nuestros estudios aportan un factor clave para comprender aquellas impresiones: son sensaciones provocadas por los efectos terapéuticos que el aire de mar produce en nuestro organismo. Efectivamente, el aire de mar posee factores energizantes tales como, entre otros, los numerosos oligoelementos que penetran en nuestro organismo a través del spray de las olas, pero fundamentalmente se destacan las propiedades electrónicas del aire. El aire de mar, en especial sobre las olas y favorecido por tener el Anamora casco de acero en contacto con las aguas, se encuentra rodeado de una alta concentración de iones negativos. Esta ionización, producto del golpe constante de las aguas y del roce del barco sobre el mar, tiene entre 20 y 40 veces más iones negativos que el aire que rodea a una gran ciudad. Ello se traduce en una reducción de los niveles de serotonina (presente en el stress) produciendo una sensación placentera, y además este aire, en navegación, estimula la producción de endorfinas, la llamada hormona de la felicidad. Y entre otras cosas, este aire facilita una excelente oxigenación y tonificación muscular, abre el apetito, mejora la concentración y predispone al buen humor. En definitiva: un paseo en el mar a bordo del Crucero Anamora es un paseo energético 100 % natural.